En este video te mostré de primera mano cómo es el desarme y retapizado completo de un sillón de living. Mi viejo sillón, cómodo pero gastado, tuvo que ser reemplazado. Compré uno nuevo, pero hacía un ruido raro, lo que fue la gota que colmó el vaso. Así que decidí retapizar mi sillón viejo para devolverlo a mi living, y aproveché para grabarme, así aprendés de mis aciertos y errores.
Desarmando para Aprender: El Proceso de Desmontaje del Sillón
Si vas a destapizar, el primer consejo de oro es arrancar siempre de abajo para arriba. Quitar las patas, luego la friselina que cubre la base, y todas las grampas que sostienen la tela en el canto de la madera. Cada pieza que sacás te va liberando la siguiente para poder sacarla sin problemas. Por ejemplo, al retirar la tela de la parte trasera del respaldo, vas a ver los 'flejes' de aluminio que estaban debajo (aunque visualmente no lo parezcan, así los llamamos en el oficio). Sacarlos es recontra fácil: hacés palanca con un destornillador y levantás el fleje junto con las grampas en un solo movimiento. Lo mismo aplica para los 'vivos' o ribetes que se encuentran por debajo de esos flejes. Desarmar muebles antiguos es una escuela; te enseña un montón sobre la calidad y las técnicas de la época. Yo perdí la cuenta de cuántas técnicas aprendí solo desarmando. Siempre digo lo mismo: ¡Animate a retapizar tu sillón! Destapizando se aprende, tapizando se practica, y no hay mejor maestro que la experiencia con tus propias manos. Es un proceso que te permite entender la construcción del mueble desde cero.
Reconstruyendo la Base: Cinchas y Goma Espuma
Un paso clave, y te lo recalco porque es un error común, es guardar prolijo todas las telas con costura que quites, especialmente las de los apoyabrazos y del respaldo. Doblalas con cuidado y rotulalas bien claro, indicando qué pieza es y de qué lado iba (si es izquierda o derecha). Esa información es oro puro para usar como molde para cortar la tela nueva y te puede salvar de un dolor de cabeza en el futuro. Una vez retiradas las telas y las piezas de goma espuma (tranquilo, las podés arrancar directamente, las grampas que queden no te van a molestar demasiado), nos enfocamos en las cinchas, que son la base de la comodidad de tu sillón. Las cinchas del asiento siempre deben reemplazarse por nuevas y de buena calidad (yo usé de nylon tejidas, más gruesas y puse más cantidad de las que traía originalmente). Es la parte que más sufre del retapizado, así te asegurás una vida útil mucho mayor. Las del respaldo, si están bien, se pueden reutilizar. Colocadas las cinchas, ponés una entretela de friselina sobre ellas (grampada a ojo) para evitar el roce con la goma espuma y que se degrade antes de tiempo. Para el asiento, usá una tira de goma espuma de 1cm de espesor en el filo delantero y dos placas de 2cm para el resto. Este desnivel genera una inclinación sutil hacia el interior del sillón que evita que los almohadones se corran. ¡Atención! La espuma del borde delantero, grampala en la parte interna de la madera, no en la de abajo como hice yo, así no quedan marcas indeseadas.
Confección y Acabados: Coser Fundas y Almohadones
Para el respaldo, primero friselina, luego goma espuma de 1cm en el filo superior y dos piezas de 2cm para la zona lumbar (los 'riñones'). Finalmente, una placa grande de 2cm para cubrir todo el respaldo desde arriba hacia abajo, grampándola solo en la parte superior y encajando la parte inferior para que se sostenga. Después, llegó el momento de tapizar los apoyabrazos. Estos son muy usados, así que hacelos cómodos. Reforzá el ángulo con dos trozos de goma espuma de 2cm, bien comprimidos y apretados, y colocá placas de 2cm en los laterales externos. ¡Acá va otro error que yo mismo cometí! Tenés que grampar estas placas de espuma solo arriba y adelante, pero no cierres el lateral completo, porque después no vas a poder estirar y asegurar la tela. Una vez ajustadas las espumas, estirá la tela de los apoyabrazos en todas direcciones y asegurá con grampas. Cuidado de no cortar la espuma de abajo. Ahora, los almohadones. Si usás máquina familiar, te recomiendo evitar las 'fajas' y los 'vivos' (ya que duplican el grosor de la tela y complican la costura). Hacé dos tapas y un cierre. Primero cosés el cierre (buscá el pie adecuado o usá uno de vivos). Poné el pasador (¡puede costar, no te rindas!) y llevalo al centro. Cambiá el pie a costura recta, cosé los extremos del cierre y luego toda la vuelta a los almohadones. Usá alfileres para que no pierdan la paridad de las tapas. Para el relleno, yo prefiero copos y vellón, que son confortables y recuperan su volumen al aplastarse, a diferencia de la placa de alta densidad. ¡Y listo, tu sillón está como nuevo!
Como ves, el proceso de retapizar un sillón es un viaje de aprendizaje y práctica, donde cada paso suma para lograr un resultado espectacular y transformar tu mueble. Si te picó el bichito y querés aprender más sobre este fascinante oficio, te invito a explorar mis cursos online de tapicería, donde profundizamos en cada técnica y te doy todas las herramientas para que tus muebles queden increíbles.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es importante rotular las telas al desarmar un sillón?
Para usar las piezas originales como molde y asegurarte de que encajen perfecto en el nuevo tapizado, evitando errores de corte.
¿Cómo evitar que los almohadones del asiento se deslicen hacia adelante?
Colocando una capa de espuma de 1cm en el borde delantero del asiento y dos capas de 2cm en el resto, creando un desnivel hacia atrás.
¿Es posible retapizar un sillón con una máquina de coser familiar?
Sí, es posible, pero es recomendable evitar técnicas que dupliquen el grosor de la tela, como el uso de vivos o fajas, y coser con paciencia.
¿Qué tipo de relleno es mejor para los almohadones del sillón?
German recomienda copos y vellón porque son más confortables y recuperan su volumen al aplastarse, a diferencia de la placa de alta densidad.