Mirá, te lo voy a decir así: aprender a tapizar esta silla no es solo renovar un mueble. Es abrir la puerta a un montón de proyectos más, porque las técnicas que vas a usar acá te sirven para un montón de muebles. Es un proyecto de lo más interesante, así que preparate para aprender a dejar tu silla impecable.
La base de todo: Cinchas y la magia del corazón
Para empezar, prestá mucha atención a cómo vas a colocar las cinchas. Tienen que ir entrelazadas y bien tirantes. Este entrelazado es clave, se hace para que las cinchas hagan fuerza de forma pareja y uniforme en todo el asiento. Si por ahí alguna no te queda perfecta, no te hagas problema, no hace falta sacarla; lo más importante es que queden bien tensas.
Cuando llegues al respaldo, no te compliques tanto con las cinchas. Solamente tres tiras verticales de cada lado y listo. Acordate que después de este paso, siempre vamos a cubrir todo con entretela para cuidar la goma espuma. No pierdas tiempo midiendo la entretela exageradamente: cortala a ojo, y lo que sobra se dobla para adentro. La idea es darle ritmo al tapizado y terminar sin apuro, pero en tiempos razonables.
Moldeando con espuma: Detalles para un acabado perfecto
Ahora viene la parte de las espumas. Medí tu asiento de lado a lado y buscá retazos de espuma de 4 centímetros para hacerle una suerte de corazón. Después, lo cubrís con otra goma por encima para darle volumen a tu asiento. En el respaldo, con un cúter, marcá donde están las maderas, lo abrís con la mano para llevar la espuma hasta atrás del asiento. Estirá bien esta goma espuma para que se adhiera al corazón y si sobra, que sobre, porque después lo podés cortar.
Es fundamental que no te quede ningún hueco entre las espumas antes de tapizar el respaldo. Para el respaldo, tomale la medida teniendo en cuenta la curva, porque esto aumenta la distancia, y cortá una placa de espuma. La vas a colocar usando grampas, siempre empezando por la parte más baja de la curva, así la espuma se adapta bien. Después de esto, marcá los laterales dejando uno o dos centímetros y la cortás para engrampar. Para cubrir todo, tanto respaldo como asiento, vas a cortar una placa finita de 1 cm. En el respaldo, empezá engrampando la parte del centro, que es donde la curva es más pronunciada, así esta capa de espuma se adhiere bien. Doblá la placa como si fuera un caramelo y poné grampas, cuidando que ningún pliegue llegue al lateral. En el asiento, hacé lo mismo, pero doblá la esquina de la espuma hacia el centro para hacerle un corte desde la punta hasta la madera y pasarla hacia atrás. Ah, y si metés la pata y estirás de más, ¡no te preocupes! Lo mejor es usar el mismo pedazo de espuma que arrancaste, la posicionás y la engrampás abajo como si nada hubiese pasado. Y si necesitás un pegamento, yo prefiero cemento de contacto, poniéndole tanto a la madera como a la espuma, y en las dos caras donde se tocan las espumas. Dejá que alcance su punto mordiente (cuando lo tocás y no te ensuciás los dedos) y lo pegás. Después cortás los sobrantes y, como te digo siempre, ¡aquí no pasó nada!
Vistiendo tu silla: Tela y toques finales de estilo
Llegamos a la parte más linda: vestir la silla. Con las dos capas de goma espuma puestas, medí tanto el respaldo como el asiento hasta atrás y hasta abajo para cortar dos paños de tela. Yo estoy usando un lino tapicero antimanchas y antirrasguños que, además de ser económico, es muy lindo. Presta mucha atención a la forma en que coloco las grampas y a los detalles de los cortes para esquivar las maderas del respaldo. Acá te doy un truco: dibujá una 'Y' que apunte directamente a la madera, cortá con tijera por esa línea, tirás la tela hacia atrás y ese triangulito se mete dentro del tapizado. Después, engrampás en el centro, tirás la tela hacia los costados y eliminás todos los pliegues. Algunas telas son más fáciles que otras para esto, ¡pero no te desanimes si no sale a la primera!
Cuando los laterales tienen forma de herradura, empezá engrampando desde atrás y estirando la tela hacia abajo y hacia atrás para eliminar cualquier pliegue. En las patas de adelante, va un solo pliegue, como si estuvieses forrando un cuaderno; cortá la tela bien al borde, siguiendo la línea del asiento, y asegurate de poner tres grampas de cada lado de la pata, así no te da miedo cortar la tela. Para tapizar el respaldo con la tela, primero centrás bien y después engrampás arriba y abajo para que quede adherida a la goma espuma. Estirá de los costados, mirando el frente para que salgan todos los pliegues, y volvé a hacer el corte en 'Y' en cada madera para pasar la tela para atrás, el triangulito lo metés dentro del tapizado. Cortás los sobrantes, y para suavizar el tacto y las terminaciones, le colocás una tapa de guata. Para el toque final, una tela estampada (Panamá, Gabardina, o la que más te guste) que vas cortando, doblando el borde y sujetando con 'semillas' cada 5 centímetros aproximadamente. Y donde pusiste una 'semilla', ponés una tacha, que le da un toque decorativo y, en mi caso, rústico, ya que usé tachas estilo óxido.
Espero que este paso a paso te haya gustado un montón y te sirva para transformar tus muebles. Si querés aprender aún más, con todos los secretos y trucos, podés encontrar el curso completo de este y otros proyectos desde mi página.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de espuma debo usar para el asiento y el respaldo?
Para el corazón del asiento, usá retazos de espuma de 4 cm. Luego, cubrís con otra capa para volumen. Para el respaldo, una placa de espuma cortada a medida. Para una capa superior, usá una placa finita de 1 cm para cubrir todo.
¿Cómo reparo la espuma si se daña durante el proceso?
Si estiraste de más o la dañaste, usá la misma espuma que arrancaste, la posicionás y la engrampás por debajo. Si es necesario, aplicá cemento de contacto en la madera y en ambas caras de la espuma, esperá el punto mordiente y pegá.
¿Cuál es el truco para eliminar los pliegues en la tela?
La clave está en empezar a engrampar en el centro y estirar la tela hacia los costados. En los laterales con forma de herradura, estirá hacia abajo y hacia atrás. En las patas delanteras, un solo pliegue bien al borde. La práctica hace al maestro, así que no te desanimes si no te sale perfecto al principio.